Análisis de viabilidad
Te decimos si el edificio puede alcanzar el umbral exigido antes de mover papeles.
Las ayudas para rehabilitar fachadas cambian cada año, pero el criterio de fondo se repite: se subvenciona la mejora energética acreditada, no la obra en sí. Te explicamos qué encaja y qué no.
Acompañamos a la comunidad desde la primera duda hasta el cobro, con la obra y el expediente avanzando a la vez.
Antes de que la comunidad gaste en proyecto revisamos si el edificio y la obra prevista encajan en la convocatoria vigente. Contrastamos los requisitos de la ayuda con la situación real del inmueble y damos una respuesta clara sobre si conviene solicitarla.
Cualquier ayuda ligada a la mejora energética exige partir de un certificado del estado actual. Lo elaboramos con datos reales del edificio, fijamos la letra de partida y proponemos las medidas de mejora que después justificarán la subvención.
La memoria técnica y el presupuesto justifican qué obra se hace y cuánto mejora el edificio. Acreditamos la mejora energética, desglosamos el presupuesto por partidas y mantenemos ambos documentos coherentes con lo que realmente se va a ejecutar.
Preparamos el expediente con la documentación que debe aportar la comunidad y vigilamos que entre completo y dentro de plazo. Una vez presentado, hacemos el seguimiento ante la administración hasta su resolución para que ningún requerimiento quede sin respuesta.
Ejecutamos la obra tal como figura en el expediente, sin cambios que no estén justificados, para no poner en riesgo la ayuda concedida. Documentamos cada fase con fotografías y la comunidad trata con un solo interlocutor durante la obra y el trámite.
Para cobrar lo concedido hay que justificar la obra ante la administración con la documentación completa. Emitimos el certificado energético final, ordenamos facturas y fotografías y entregamos todo dentro del plazo que marca la convocatoria.
Revisamos el edificio y la obra prevista y te decimos, antes de gastar en proyecto, si encaja en la convocatoria.

La pregunta que más nos hacen en las juntas es si hay ayudas para rehabilitar la fachada. La respuesta honesta es que depende de qué se entienda por rehabilitar.
Las convocatorias de los últimos años no subvencionan reparar un revestimiento ni pintar: subvencionan la mejora de la eficiencia energética del edificio, medida como reducción de demanda o de consumo de energía primaria no renovable, y acreditada con certificado energético antes y después.
Eso cambia por completo el planteamiento de la obra. Una comunidad que solo iba a reparar y pintar, si añade aislamiento a la fachada, entra en un terreno donde puede recuperar una parte significativa de la inversión.
Y al revés: una obra bien intencionada pero mal planteada —troceada en fases sueltas, sin certificado inicial, sin justificar el salto— se queda fuera aunque el edificio lo merezca.
Nuestro trabajo aquí es doble. Primero, decirte con claridad si tu caso encaja en la convocatoria vigente antes de que la comunidad se ilusione. Segundo, preparar la documentación técnica y llevar el expediente.
Todo ello encaja con el resto de servicios de envolvente y fachada que ejecutamos, porque quien redacta el proyecto es quien después justifica la mejora.
No publicamos porcentajes ni cuantías concretas en esta página a propósito. Los programas de ayuda a la rehabilitación residencial se abren y se cierran, cambian de presupuesto y modifican requisitos de un ejercicio a otro.
Cualquier cifra escrita aquí quedaría desfasada y podría llevar a una comunidad a tomar una decisión sobre una información caducada.
Lo que sí se mantiene estable es la lógica: hace falta acreditar una reducción de la demanda energética o del consumo de energía primaria por encima de un umbral, hace falta certificado energético antes y después, y hace falta que la actuación esté ejecutada dentro del plazo de la convocatoria. Sobre eso se puede planificar con años de antelación.
En la visita te decimos qué está abierto en ese momento, qué umbral exige y si tu edificio puede alcanzarlo con la obra que os planteáis. Si no llega, lo decimos: es mejor saberlo antes de aprobar una derrama contando con un dinero que no va a llegar.

Requisitos que se repiten ejercicio tras ejercicio, con independencia del programa concreto que esté abierto.

El núcleo de todo. Se exige una reducción mínima de la demanda de calefacción y refrigeración o del consumo de energía primaria no renovable, verificada comparando el certificado energético previo con el posterior. Sin certificado inicial emitido antes de empezar la obra, no hay expediente posible.
Este es el error más caro que hemos visto: empezar la obra antes de tener la solicitud presentada. Muchas convocatorias no admiten actuaciones iniciadas con anterioridad a una fecha determinada.
El orden correcto es certificado inicial, proyecto o memoria, acuerdo de junta, solicitud, y solo entonces obra.
Facturas y justificantes de pago, certificado final de obra, nuevo certificado energético y documentación fotográfica. La subvención se cobra cuando se justifica, meses después de terminar, así que la comunidad debe planificar la tesorería sin contar con ese dinero durante la obra.
Te decimos si el edificio puede alcanzar el umbral exigido antes de mover papeles.
Memoria, mediciones, certificados y todo lo que pide la convocatoria.
Solicitud dentro de fecha y obra iniciada en el momento correcto, no antes.
Cierre del expediente con la documentación que acredita la mejora conseguida.
Orientación general sobre cómo se valoran las partidas más habituales en una obra de fachada.
| Actuación | ¿Aporta mejora energética? | Encaje habitual en convocatorias |
|---|---|---|
| Aislamiento de fachada por el exterior | Alta | Actuación principal subvencionable |
| Aislamiento de cubierta | Alta | Subvencionable, suma al conjunto |
| Sustitución de carpinterías y vidrios | Media-alta | Subvencionable si forma parte de la actuación |
| Impermeabilización sin aislamiento | Nula | No subvencionable por sí sola |
| Reparación estructural y saneado | Nula | No subvencionable, pero necesaria antes de aislar |
| Pintura y acabados | Nula | Solo como parte del sistema de aislamiento |
Que una partida no sea subvencionable no significa que sobre: sin sanear el soporte, el aislamiento que sí se subvenciona no se puede ejecutar.
Las convocatorias abren y cierran rápido. La comunidad que tiene la documentación preparada es la que llega a tiempo.
Qué está abierto, qué umbral exige y qué plazos hay para solicitar y ejecutar.
El punto de partida documental. Debe emitirse antes de tocar el edificio.
Definición de la actuación y cálculo de la mejora esperada.
Documentación de la comunidad y presentación en plazo.
Con el control documental y fotográfico que exigirá la justificación.
Nuevo certificado, facturas y cierre del expediente.



La obra que convierte la ayuda en algo posible: mejora acreditable de la envolvente.

La actuación mejor valorada en cualquier convocatoria de eficiencia.

El documento que abre el expediente y el que lo cierra.
Depende del momento en que leas esto, y por eso no ponemos cifras ni programas concretos en esta página. Los programas de rehabilitación residencial se abren por convocatorias con presupuesto limitado. En la visita comprobamos qué está vigente ese mes y si tu edificio cumple los requisitos de entrada.
Después, y con meses de diferencia. La comunidad tiene que financiar la obra completa y cobrar la subvención cuando el expediente se justifica y se resuelve. Esto hay que decirlo en la junta desde el principio: la derrama se calcula sin contar con la ayuda, y esta se devuelve a los propietarios cuando llega.
Casi nunca. La mayoría de convocatorias exigen que la actuación no haya comenzado antes de una fecha determinada, y algunas piden que sea posterior a la solicitud. Empezar antes es el motivo más frecuente de denegación, y no tiene arreglo una vez cometido.
Se pierde la ayuda, o se cobra en un tramo inferior si la convocatoria tiene escalones. Por eso el análisis previo es tan importante: calculamos con margen y, si el edificio se queda justo en el límite, proponemos la actuación complementaria que asegura el salto antes de presentar nada.
La comprobación de viabilidad va incluida en la visita técnica. La preparación y el seguimiento del expediente se presupuestan aparte y se pactan por escrito antes de empezar, con la comunidad sabiendo exactamente qué incluye.
Lo comprobamos en la primera visita y te lo decimos sin rodeos. Si no encaja, también: preferimos perder un expediente que meter a una comunidad en un callejón.